domingo, 2 de noviembre de 2014

*Influyente en Obras #3: Cómo ser una persona de verdad (en un solo día)


Éste deber ser el primero de todos los artículos que he publicado hasta ahora que trate sobre una obra literaria. Pero no es cualquier tipo de obra, sino una que me sirvió para poder entender que en el género de los libros, uno es más libre de plantear y crear lo que le dé la gana, sin que hayan reglas y formatos que respetar. Ese pequeño libro me abrió las puertas de la imaginación de un modo tal que nunca seré capaz de olvidar la historia de Kara Biggs, a quien me gustaría conocer en carne propia... si tan solo fuese una persona de verdad (la ironía no podría ser mayor).

Éste post no tiene la intención de ser un resumen del libro, porque deseo que otros lo lean y descubran la magia que contiene, incluso si ya dejaste atrás la época de ser niño. Y digo esto porque el libro, supuestamente, está direccionado a los jóvenes mayores de once años. Discrepo con mucha amabilidad sobre esto porque, en primer lugar, yo tenía doce años cuando lo leí...la impresión y todo lo que eso conllevó me marcó para siempre. Pero vamos paso por paso.

Kara soñando con su "globo" de Pluma,
el perrito que se alejó "flotando" de ella.
¿De qué trata este libro? Es la historia de una niña de once años llamada Kara Biggs, quien vive únicamente con su madre, víctima de una enfermedad mental que solo empeora con el pasar de los años. Para escapar de esta situación (por la cual ha estado ya casi ocho semanas), decide escapar en su mente a un lugar que ella denomina como "isla", donde vive distintos tipos de eventos relacionados con su vida personal. Dicho lugar imaginario está basado en un libro que leyó y aprecia como el tesoro más grande que puede tener. Es "la isla de los delfines azules" de Scott O´Dell, cuya protagonista tiene un nombre muy semejante al suyo: Karana. Y así, este libro nos cuenta cómo Kara logra "sobrevivir" en la pequeña sociedad en la cual se desarrolla: los amigos, los profesores, los vecinos y sobre todo, la voluble mentalidad de su madre. Todo sucede en un solo día: Jueves, pero Kara nos relata muchas cosas a modo de flashbacks sobre lo que pasó cuando era más pequeña, siendo el recuerdo más doloroso el "alejamiento" de su mascota Pluma, la cual es también relacionada con la mascota que Karana tuvo en la isla, el perro salvaje Rontu.

Ilustración de Kara,
en su propia "isla",
de Daniela Violi.
Existen algunas ediciones variantes de este libro, pero yo prefiero aquella donde Daniela Violi aplicó su arte gráfico para ilustrar a Kara y las distintas situaciones que vive. Es un complemento que le sienta tan bien al libro que no concibo una versión del mismo sin sus particulares dibujos. No sería igual. Éste fue uno de los encantos mayores del libro, el cual ahora reconozco como la semilla que me hizo, años más tarde, pensar que yo también podría crear libros que contuviesen ilustraciones.
Parece algo que escribiría un Troll.
Pero la verdad, no podía ser de
mejor ayuda. Inténtalo.
Por otro lado, la manera cómo se relata la historia es muy particular y hace que puedas sentirte parte de la vida de Kara. Sobre todo, cuando notamos que al inicio, medio o cierre de un capítulo, aparece un cuadrito con una serie de consejos e instrucciones a seguir para cierto tipo de ocasiones. Y yo, como era muy joven, me tomé algunas MUY a pecho, las hice mías sin dudarlo ni un solo instante. Fue así cómo apliqué la historia de Kara a mi vida, y jamás desapareció de mi persona. La más anecdótica de todas, es aquella que contiene una sola instrucción. La adjuntaré a un lado de este escrito, quizá le sea de utilidad a alguien... su simpleza la hace tan grande, y la he aplicado tantas veces que no sé cómo agradecerle a la autora, Sally Warner, por su enseñanza.

Sin embargo, y a pesar de todo el cariño que le tengo hacia la obra, yo no le daría esto a mi hijo ni a ningún niño que conozco hasta por lo menos tener quince o dieciséis años. Algunos podrás estar en desacuerdo, pero por experiencia personal, el libro no es recomendable por varias cosas:
No. Esto no es Yuri.
Es simplemente buena amistad.
(aunque tu mente mande lo contrario)
*Es muy deprimente a veces, muy triste. El final no es exactamente maravilloso y nos deja con una sensación que querer saber más acerca del futuro de Kara. La autora nos deja a la imaginación lo que pasará luego del "jueves desastroso" que la muchachita vivió y sus consecuencias, pero es un porvenir que necesita, por lo menos, un poquito más de luz para saber que Kara estará bien, que tendrá la posibilidad de vivir normal y feliz.
*A los once años, el niño aún se está moldeando en diversos aspectos. Si bien, los consejos que se da en el libro son para uso personal de Kara, pueden ser aplicados sin ningún problema en la vida real y afectar de cierto modo la personalidad de uno. A mí, al menos, me pasó eso porque me sentía muy identificado con los sentimientos de Kara. Porque, en muchos aspectos, yo también necesitaba un lugar personal en mi interior donde ocultarme de los demás. Este imaginario personal devino en lo que hoy en día creo en mis relatos. Pero el origen yace en la soledad del pensamiento... y Kara fue mi guía a ese mundo interior.

Estos dos aspectos básicos son los que me impiden recomendarlo abiertamente a quienes poseen hijos y desean darles una buena lectura. "Cómo ser una persona de verdad (en un solo día)" es maravillosa, pero puede ser apreciada como la joya que es en un público un poco más juvenil y no infantil. Es mi humilde opinión, y el por qué la considero como una de mis mayores influencias cuando a la hora de hablar de los orígenes de mi imaginario debo mencionar mis fuentes. ¡Gracias Kara!

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Escrito por: Juan Carlos [The Agent]
Imágenes tomadas por: Kuroneko
Código: 51ER225AVAIA6

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